La vinotinto, que llegó a igualar la contienda en el primer acto gracias a un tanto de Aristóteles Romero y decoró el resultado con una diana sobre la bocina de Andrés Ponce, volvió a hincar la rodilla en su tercer compromiso ante la tricolor para deleite de los 15.132 aficionados que se dieron cita en el recinto de gazteiztarra, donde los hombre dirigidos por José Mari Amorrortu y Mikel Etxarri alzaron la voz en plena ventana FIFA para gritar alto y claro que quieren y pueden competir con los mejores en citas de carácter oficial.