No es la primera vez que esta sede jeltzale sufre un ataque de este tipo, concretamente en mayo del año pasado. El ABB vuelve a denunciar la utilización de viejos mecanismos como son los insultos, las amenazas y la coacción que chocan frontalmente con la expresión de un pueblo que ha manifestado reiteradamente su deseo de vivir en paz. Una sociedad que ha apostado por la convivencia y el respeto al diferente. Un pueblo que rechaza de plano cualquier actuación que alimente la crispación y el conflicto frente a las vías que pongan en el eje de la acción política elementos con el dialogo y el acuerdo.
Asimismo el ABB exige el cese de este tipo de acciones antidemocráticas y reclama a la totalidad de partidos políticos que hagan pública su condena ante este tipo de conductas fuera de tiempo y lugar.