A día de hoy Amazon se ha convertido en un auténtico coloso, una de las mayores empresas del mundo con unas cuentas saneadas y mucho dinero disponible para gastar. Esto le permite, entre otras cosas, poder adaptar con mayor celeridad la movilidad eléctrica a sus vehículos de reparto y tener una flota 'cero emisiones'. Y en este sentido apunta uno de sus últimos movimientos: la compra de 1800 furgonetas eléctricas a Mercedes-Benz, el mayor pedido de vehículos eléctricos que ha recibido el fabricante alemán en su historia.