Rahm ganó y su victoria dio el ánimo que necesitaba el equipo europeo en ese momento. En los tres partidos anteriores, Europa sólo había conseguido medio punto por la igualada de Casey con Koepka. McIlroy, el número uno europeo, no había sabido aprovechar su buen comienzo. Después de perder el primer hoyo había ganado los tres siguientes, pero se le escapó el partido contra Thomas en el último hoyo. Y Justin Rose apenas había tenido oportunidades contra Simpson. Por eso, y porque lo que venía detrás era la aplastante derrota de Fleetwood contra Finau, el punto de Rahm era tan importante.