Según Macron “Biarritz es una ciudad querida y muy importante. La región nos permitirá recibir de la mejor manera posible el próximo G-7. Biarritz tiene elementos suficientes para celebrar la cumbre, tanto desde el punto de vista turístico como desde el ámbito de la infraestructura hotelera”. La reunión que no tiene por ahora fecha oficial se celebrará al final del verano del próximo año.
Para la villa labortana, la organización y celebración de la cumbre será todo un acicate desde un punto de vista económico y turístico. Autoridades de Biarritz destacan que “el revulsivo para la zona no será solo los días en que se celebre la cumbre, sino también durante mucho tiempo después”. Biarritz ya tiene experiencia en organizar eventos internacionales, su territorio acogió la cumbre europea en el año 2000 y en 1994 se citarán en esta villa dirigentes franco-africanos para celebrar una cumbre al máximo nivel.