La Fundación Vasca para la Ciencia (Ikerbasque) logró repatriar el año pasado a 41 científicos vascos que estaban desarrollando sus carreras en el extranjero. Puede parecer una cifra modesta, pero sin duda es un milagro en el panorama científico del Estado español donde los drásticos recortes a los fondos en I+D impulsados por el Gobierno de Mariano Rajoy -un 30% desde 2011- han llevado el sistema al colapso. Además de eliminar 27.000 puestos de trabajo directos, alrededor de 37.000 científicos españoles se han visto obligados a buscar trabajo en el extranjero.